¿Acaso el sueño no es el testimonio del ser perdido, de un ser que se pierde, de un ser que huye de nuestro ser, incluso si podemos repetirlo, volver a encontrarlo en su extraña transformación?
La ciencia es la estética de la inteligencia.
La primera tarea del poeta es desanclar en nosotros una materia que quiere soñar.